Cómo optimizar mejor los costes: Negociando con proveedores o Racionalizando el consumo?

Analicémoslo con un ejemplo cotidiano:
Una persona normal y corriente que necesita pagar menos en el recibo de electricidad qué haría: Llamar a su suministrador eléctrico para negociar el precio KWs o cambiar su hábito de consumo?.
Lo normal es que se centre en sus hábitos de consumo y no perder tiempo negociando o cambiando de suministrador eléctrico.

Esta acción del consumidor se aplica en todo tipo de gasto, como la compra de alimentos, de medicinas, el material escolar de los niñ@s, repostando combustible, al consumir en un restaurante o al comprar un billete de avión para sus vacaciones. En definitiva, se obtienen mejores resultados y es más ventajoso centrase en el consumo que iniciar procesos de negociación permanentemente.

Si esta premisa es tan clara, ¿por qué desde el departamento de compras habitualmente nos centramos en optimizar costes enfocándonos en negociaciones continuas con proveedores?. ¿Por qué no nos esforzamos en proponer reformas y/o cambios de sentido común en el consumidor, conociendo la importancia que esto tiene?.

Hay muchos motivos (o excusas) que podríamos mencionar, pero el origen de esta paradoja es uno sólo: La imagen de nuestra área.

Así es, nos preocupa mucho el impacto que pueda generar en nuestra imagen la acción de proponer y mucho más la de implantar decisiones que se centren en el quién, qué, cómo, cuándo y por qué del consumo.
El cliente interno (consumidor principal) es el más duro de los clientes y esta figura, así como sus opiniones, inconscientemente nos paralizan.
Creemos que es “mejor” y más fácil negociar con el proveedor de turno para ajustar precios que estudiar vías para transformar, mejorar y racionalizar el consumo. Siendo este camino el que mejores y mayores beneficios aportaría a tu empresa.

Nuestra responsabilidad desde el área de compras es mantener un equilibrio entre el tratamiento externo (proveedores y mercado) y el interno (consumidores). Por ello, para mantener un control óptimo de costes es necesario repartir el trabajo enfocándonos en procesos de mejora continua del Consumo (60%) y por Negociaciones (40%). Si el balance de dedicación no está dentro de esta distribución, es recomendable que modifiques algunos criterios de gestión y decisión en tu área de compra.
 
Algunos tips que te resultarán útiles para poner en práctica cambios en el consumo y consumidor, sin afectar negativamente la imagen de tu departamento:

- Orden: Empieza siempre con aquellas partidas que no representarán un impacto directo en su día a día. Es decir, las indirectas y deja al final las directas.
 
- Estudios previos: Estudia bien los “efectos de onda” que tendrá un cambio en el hábito del consumidor y ten listo un plan de soporte en casos en los que las modificaciones sean relevantes.
 
- Comunicación: Cuenta siempre con un plan de comunicación comenzando por superiores y que llegue hasta el último cliente interno que tenga potestad de compra.
 
- Explica las Ventajas: Comunicar no es necesariamente esperar unr V.B., pero si es importante mostrar los beneficios (calidad, servicio, seguridad, tiempo, costes, etc) que esos cambios aportarán para al consumidor final y a la organización.
 
- Información posterior: Muchas veces aplicamos cambios aparentemente menores sin informar al superior (CFO, CEO, etc). Es bueno que compartas los cambios que realizarás, muchas veces un superior conoce algunos temas que te pueden servir para implantar cambios, también es bueno tener “promotores” de tus cambios y un superior siempre es un buen aliado. Mantener esta comunicación una vez iniciado el cambio es igualmente importante.
 
- Minimiza Riesgos: No cambies un proceso de consumo si hay posibilidad de aumentar el riesgo (de servicio, de negocio, de entrega, etc). Por más que el ahorro suponga un beneficio importante, si hay mayor riesgo con el cambio, ralentiza la decisión y replantea nuevas alternativas.
 
- Impacto en la cuenta de resultados: Un cambio por modificación en el consumo, como por una negociación, debe reflejarse en la cuenta de resultados.
 
- El éxito es siempre de quien consume: Cuando obtengas los primeros resultados positivos del cambio aplicado, agradécelo al consumidor y transmite el mensaje correcto. Al final tú eres el facilitador y el cliente final siguiendo tus indicaciones es quien realmente genera el ahorro o la mejora de calidad.
 
Utiliza el lenguaje del negocio: Los ahorros que obtengas por aplicar mejoras en los procesos de consumo transfórmalo en datos de negocio y publícalos. “El ahorro anual logrado es como si activáramos XX Clientes o vendiéramos YY productos”.
 
<< Compras no es un área fácil y tratar el consumo interno y buscar vías de mejora para optimizar es prueba de ello. Si solo te limitas a tratar con proveedores, entonces serás percibido como un simple tramitador de pedidos y no como un área madura de compras. >>
 

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